17.1.13

RICHARD BAXTER


Fechas:
(1615-91)

Datos Biográphicos:
N. el 12 de noviembre de 1615 en Rowton (Shropshire, Inglaterra). Asistió a la escuela gratuita de Donnington (Wroxeter), aunque desarrolló sus conocimientos privadamente de modo autodidacta, alcanzando un alto nivel de erudición. 
En 1634 conoció a Joseph Symonds y a Walter Cradock, teólogos “noconformistas” -independientes de la iglesia estatal-, de quienes aprendió varias de sus doctrinas y adquirió el gusto por la piedad. 

Ordenado diácono por el obispo John Thornboroug de Worcester en 1638; director de la Escuela Richard Foley de Dudley en 1639. Maestro adjunto en Bridgnorth (1639-41), aquí se dedicó a estudiar las diferencias entre la Iglesia de Inglaterra y los noconformistas. Rechazó el episcopalismo en su forma inglesa. 

Su nombre está asociado a la ciudad de Kidderminster (2000 habitantes en aquella época), donde ejerció un notable trabajo pastoral y misionero, entre 1641 y 1660, con algunos intervalos. La población de Kidderminster era ignorante y corrupta.
 A su llegada escasamente una familia de cada calle asistía a la iglesia, al final de su ministerio, raro era encontrar una familia en cada calle que no lo hiciera. Mientras le fue posible no prestó importancia a las diferencias entre los presbiterianos, los episcopales y los independientes con tal de conseguir la cooperación de los ministros locales en la obra pastoral. 

Al comienzo de la guerra civil inglesa se unió a las fuerzas parlamentarias como capellán del ejército (l642-45). No muy conforme con las ideas religiosas de Oliver Cromwell, ni con el republicanismo, marchó con el regimiento del coronel Edward Whalley (Ejército Nuevo Modelo, 1645-47). 

En la restauración monárquica de Carlos II se le ofreció el obispado de Hereford, que B. rechazó por motivos de conciencia y doctrina. Esto le impidió volver a Kidderminster o ejercer como ministro del Evangelio. En 1662, debido al “Acta de Uniformidad” (v. T. Watson), fue expulsado de la Iglesia Anglicana y sufrió persecución a manos del juez Jeffreys, por presunto “libelo contra la Iglesia”. 
A pesar de ello continuó predicando en distintos lugares de reunión, por lo que fue multado y encarcelado dos veces, una de ellas en la Torre de Londres durante dieciocho meses. Murió el 8 de diciembre de 1691. 

Baxter escribió constantemente, en total unas 200 obras. De hecho, es uno de los teólogos británicos más voluminosos. 

Frente al calvinismo de John Owen (v.), quizá el teólogo puritano más reputado, B. aceptó las ideas de Moisés Amyraldo (1596-1664). Este enseñó una doctrina reformada de salvación a mitad de camino entre el arminianismo y el romanismo. 
A saber, que la muerte de Cristo había sido penal y vicaria, pero no estrictamente subtitutoria, y por tanto era de aplicación universal. Dios ofrece y concede perdón a todo aquel que responde con fe y arrepentimiento, inducidos por la gracia efectiva y sostenidos por la gracia perseverante. 

En temas espirituales queda como uno de los grandes clásicos de todos los tiempos. 

Obras Disponibles:
Obras: La esperanza cristiana para la otra vida (CLIE), El reposo eterno de los santos (CLIE). 

21.3.12

Juan Pérez de Pineda - Precursor de NT en español


Juan Pérez de Pineda
No hay constancia de la fecha de nacimiento de Juan Pérez de Pineda, aunque todo indica que debió nacer hacia finales del siglo XV en la ciudad cordobesa de Montilla (España). Algunos autores afirman que él fue el Juan Pérez que aparece como encargado de negocios del emperador Carlos V y testigo directo de los acontecimientos del saco de Roma por las tropas imperiales, pero otros autores lo niegan dada la abundancia de un nombre y un apellido tan común entre los españoles.
En cualquier caso la primera noticia cierta que tenemos de nuestro personaje es su estadía en Sevilla, como rector del Colegio de la Doctrina. Por aquel tiempo Sevilla se había convertido en un foco principal de protestantismo en España, pues algunos de los principales teólogos de la ciudad simpatizaban o se identificaban con el luteranismo, como Juan Gil (Dr. Egidio) y Constantino Ponce de la Fuente. También en dicha ciudad había un monasterio de frailes jerónimos que rezumaba por doquier la misma doctrina; entre otros allí están Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera, primer traductor de la Biblia completa al castellano a partir del hebreo y del griego, el primero y revisor de la misma, el segundo. Según Valera, Sevilla era "la primera ziudad de nuestra España, que en nuestros tiempos conoziese los abusos, superstiziones i idolatrías de la Iglesia Romana."
Cuando la persecución se desata en Sevilla y el Dr. Egidio es encarcelado (1551), Juan Pérez escapa, junto con los frailes jerónimos antes mencionados, y se refugia en Ginebra. Esta persecución culminará con el primer Auto de Fe celebrado en dicha capital en la que veintiuna personas murieron quemadas, entre los que se hallan varios frailes jerónimos, incluido su prior, y algunas mujeres que se reunían para celebrar cultos en la casa de una de ellas. 
En el segundo Auto de Fe que se celebra en Sevilla (1560), Juan Pérez es quemado en efigie, junto con el Dr. Egidio (cuyo cadáver había sido desenterrado) y con Constantino Ponce. En ese mismo Auto de Fe son quemadas catorce personas, entre las cuales está Julianillo Hernández, el indómito contrabandista de literatura protestante en Sevilla.
En Ginebra, Juan se convertirá durante tres años en el predicador de la congregación de habla española que vive en esa ciudad. Allí también compondrá su obra literaria, entre la que destaca la traducción de los Salmos y del Nuevo Testamento al castellano. 
La traducción de los Salmos (1557) se la dedicó a la hermana de Carlos V, María de Hungría, regente de los Países Bajos. Menéndez y Pelayo dice de este trabajo: "No la hay mejor de los Salmos en prosa castellana". 
En cuanto al Nuevo Testamento, Pérez de Pineda trabajará sobre las traducciones que hicieran Francisco de Enzinas y Juan de Valdés.  
Además de estas traducciones Pérez de Pineda escribió una Epístola Consolatoria (1560), destinada a fortalecer los ánimos de los protestantes españoles que sufrían los rigores de la Inquisición, y una carta (1557) dirigida a Felipe II en la que exhortaba al monarca a poner remedio a los males de la nación.
Casi al final de su vida encontramos a Pérez de Pineda siendo el capellán de la duquesa Renata de Ferrara, quien había hecho de sus dominios territorio de acogida para los protestantes perseguidos. Al morir dejó todo sus bienes para sufragar la impresión de la Biblia al castellano, legado que usará Casiodoro de Reina para editar su traducción.